sábado, 24 de enero de 2009

Dios lo perdone


El Papa Benedicto XVI excomulgó a cuatro obispos que habían sido consagrados, en su momento, por Monseñor Lefevbre (fallecido en 1991), quien desafiando al vaticano se había puesto en contra de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, y abogaba por la reimplantacíon de la misa en latín.

Más allá de que fue Juan Pablo II quien los había excomulgado, ahora el Papa Joseph Ratzinger,
orientado en una línea ultraconservadora, decidió la excomunión de estos cuatro obispos, entre los que se encuentra el inglés Richard Williamson, quien hace unos pocos días negó que haya existido el Holocausto que dejó sin vida a unos seis millones de judíos por parte de los nazis de Adolf Hitler.

(Dios lo perdone)

sábado, 10 de enero de 2009

Dios no viaja en bus

Es probable que Dios no exista.
Deje de preocuparse y disfrute de la vida

Esta publicidad apareció en las últimas semanas, gracias al aporte realizado por miembros de la comunidad atea, recorriendo las calles londinenses sobre sus característicos buses rojos.
Se trata de una campaña que “surge ante los anuncios cristianos y con la idea de hacer que la gente piense, elija, medite sobre el tema”, según explicó Dawkins, cadetrático de Difusión de la Ciencia en Oxford.

En estos días, la misma frase ya se ha propagado por ciudades como Barcelona y se espere que amplíe su recorrido.


Por otra parte, se sabe que acá en Buenos Aires, Argentina, sería imposible una campaña de este tipo ya que cada vez que alguien se sube a un colectivo, debe rezar y encomendarse a los cielos para llegar sano y salvo a su destino.

sábado, 3 de enero de 2009

Guerra en el mundo

Es simbólico decir que afecta un poco más porque recién comienza un nuevo año, ya que en realidad, en cualquier momento del año y en cualquier lugar de la Tierra, un (des)hecho así nos destroza en todos los sentidos.
Porque sabemos que la PAZ no se consigue a través de la guerra.
Porque absolutamente todas las víctimas mortales (físicas y psicológicas) pertenecen a la misma raza… la humana.
Porque no hay razones que expliquen estas acciones sin razones ni pasiones.
Porque las balas no dicen absolutamente nada.
Porque las lágrimas duelen en todas partes.
Porque los corazones estallan.
Porque no vale la pena.
Porque no es justo.
Porque…

¿Por qué?