martes, 13 de mayo de 2008

Desde el cielo

Hazte la fama y échate a dormir”, reza un viejo y conocido proverbio.
Y acá en Argentina (y para el resto del mundo) se anda durmiendo una larga siesta por la ¿mala? fama ganada.
Y entre ellas se encuentra la de ser exageradamente exagerados.
Sin embargo desde hace un tiempo que sentimos que el cielo se nos está viniendo encima de todas las maneras posibles.


1. Una singular caída de granizos que destrozó autos, algunas cabezas, y varios bolsillos por no haber aseguradora que proteja ante este helado fenómeno.

2. Un meteorito pasó por los cielos entrerrianos hasta caer en algún lugar no muy lejano, sin haber ocasionado daños, salvo el temor por la sorpresiva visita espacial que pudiera aterrizar sobre alguna cabeza desprevenida.

3. El humo invasor que por una mezcla de efectos meteorológicos desembarcó en plena capital de Buenos Aires, dificultando la respiración y provocando serios accidentes automovilísticos a causa de la escasa visibilidad que traía consigo.

4. Como consecuencia de la actividad volcánica del Chaitén, la Patagonia se cubrió de cenizas y nuevamente el paisaje rutinario cambió para pasar a vestir esa extraña tonalidad grisácea que lo cubrió todo (y a todos).

5. Desde una de las autopistas que une a la capital con la provincia de Buenos Aires (más exactamente con Avellaneda) cayeron sobre una avenida siempre infectada de autos y peatones, unos veinte mil kilos (sí, leyó bien, 20 mil kilos) de limones que, por milagro, no ocasionó daños y, por el contrario, hasta permitió que algunos "le sacaran el jugo" a la situación vendiéndolos a un precio conveniente para todos.

6. Desde el mismo lugar, y sólo unos días después, cayeron desde esos 15 metros de altura rollos de aluminio de una tonelada cada uno que se desprendieron de un camión de transporte.
Y el milagro nuevamente presente por no registrarse ninguna víctima.


Y por último (aunque no merece ese lugar) lo que no cayó desde el cielo pero pareciera a causa del claro y vertiginoso ascenso de los precios, no son otros que los sueldos…

11 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Desde una nube te dejo un fuerte y Argento abrazo... como siempre.

MentesSueltas

Lucy in the Sky dijo...

Enumerado así parece que fuera de novela que todo esto le pase al mismo tiempo y a la gente del mismo país, ¿no?

Delirius Jeje Je dijo...

faltaría una plaga... y ya sumarían 7
Estamos sumerjidos en la ira de Dios?
¡¡¿Será que su divinidad no coincide con la divina presidente?!!

Salu2

Beatrix dijo...

Definitivamente, con todas esas caidas que cuentas, veo que la Santa María de los Buenos Aires hace responsablemente su trabajo de protegerlos..

moderato_josef dijo...

Total que no salías de catástrofes. pues a ver si os mejora la cosa. Por aquí -toco madera - de momento algo mejor pero no creas que de maravilla nada.
Pincha en el enlace y te encontrarás en la galería de blogs Saludos!

moderato_josef dijo...

El primer enlace está mal. perdona.
Pincha en el enlace y te encontrarás en la galería de blogs

Nosotras mismas dijo...

Hola,

Anímate a seguir la historia. Tod@s te estamos esperando.

Besos.

Mónica...Cine Cuentos. dijo...

Hola pas� a saludarte!!! Bsss. Nos vemos.-----------

** MARÍA ** dijo...

No hay nada comparable en cuanto a desastres naturales, a cual más peligroso y dañino. Sinceramente no se que es lo que está pasando, pero el mundo se ha vuelto loco y ya no llueve a gusto de todos en ningún sentido. Bello post el tuyo hablando de algo tan natural pero que arrasa con todo.

Es un placer encontrarte de nuevo y tu visita inesperada ha sido toda una alegría, pero eso seguro que ya lo sabes.

Te mando besos tiernos y dulces para ti. Deseo que pases una feliz semana.


** MARÍA **

Gemma G dijo...

Hola Gasper, no crees que hay mucho simbolismo?...Que nos estará quieriendo decir el universo?

lola dijo...

La naturaleza está revuelta en todas partes. Lo de los limones, me recordó un accidente que vi de un camión al que se le cayeron unas cuantas cajas de plátanos al dar un frenazo, al parecer las cajas no iban bien sujetas, pues el que conducía detrás del camión, ni corto ni perezoso salió del coche tomó una caja de plátanos y siguió su camino tan campante.
Saludos, y esperemos que no suceda nada más.